Archivo de Febrero de 2009

CIRCULAR POR LA SIERRA DE LAS NIEVES

Martes, 17 de Febrero de 2009
Joaquín Pascual
El sábado pasado, 14 de febrero, teníamos ruta del Grupo de Montaña por la Sierra de las Nieves. Coordinaban la ruta Rafael Prieto y Julio Bueno. El punto de inicio fue la Zona de Acampada de Los Sauces. Se accede por una pista que sale de la carretera que va de El Burgo a Yunquera al poco de pasar la primera población. Hay que pasar por el Área Recreativa de La Fuensanta y seguir en una bifurcación a la izquierda y luego, en otra donde hay tres carriles, tiramos por el del medio (está señalizado).
Desde allí nos dirigimos hacia la Cañada de la Encina buscando las balizas del GR-7. El día estaba muy bueno para caminar, un poco de viento pero venía bien porque estaba soleado.
El ritmo rápidito que llevábamos y la cuesta pronto nos hizo entrar en calor y paramos a quitarnos ropa. Por frente teníamos el Cortijo Huarte.

Abandonamos el GR-7 y torcimos a la izquierda volviendo otra vez en dirección a Los Sauces aunque a mucha más altura. Abajo vimos el antiguo Convento de las Nieves hoy cortijo.

Después volvimos a cambiar de dirección para alejarnos de nuevo camino de la Cueva del Agua.

Subimos a la Cueva del Agua y allí hicimos una parada para picar algo. Es un lugar muy visitado porque tiene fácil acceso por una pista que pasa por un antiguo vivero.

La cueva no es muy profunda pero puede servir de refugio en caso de tormenta. Las vistas desde allí son estupendas.

Saliendo a mano derecha hay otra cueva más pequeña subiendo un poco.

Después de esta breve parada seguimos camino y ganamos altura.

Pronto empezamos a tener magníficas vistas hacia el Este de la Sierras Cabrilla y Prieta de Yunquera, de la Sierra de Alcaparaín más lejos, detrás incluso se veía el Monte Huma y el Capilla. También se divisaba en la distancia Sierra Nevada y delante las Sierra de Tejeda y Almijara.

Hacia el Oeste tampoco eran malas las vistas, la parte más alta de la Sierra de las Nieves seguía cubierta de nieve.

Antes de bajar hacia la Cañada del Hornillo paramos a comer en un lugar donde han plantado muchos cedros. Allí nos hicimos la foto de grupo.

Después de comernos el bocadillo empezamos a bajar por un hermoso pinsapar.

Algunos ejemplares de pinsapo eran de gran tamaño con forma de candelabro.

Seguimos bajando por la Cañada del Hornillo en dirección a la nieve que veíamos delante.

Pero sólo llegamos a pisar alguna que otra manchita porque torcimos a la derecha buscando el Puerto del Hornillo.

En el puerto del Hornillo hicimos una parada para recrearnos con las vistas que había desde allí.

Por debajo nuestra destacaba el Peñón de Ronda y el cortijo del mismo nombre a sus pies, sólo era un punto blanco.

Emprendimos la bajada por un bosque de pinsapos donde la furia del viento había tirado algunos ejemplares de gran tamaño que impedían el paso por el sendero. Esto obligaba a dar un pequeño rodeo y a pincharse con las temidas aulagas.

Llegamos a la Fuente del Hornillo que se encuentra debajo de un tajo donde hay un refugio de pastores.

Aquí hicimos otra paradita para descansar, circunstancia que aprovecharon algunos para refrescarse con las cristalinas aguas de la fuente.

Después de esta parada reemprendimos la marcha por un tramo un poco confuso, el sendero se encontraba casi perdido por la vegetación y los pinsapos caídos.

Después de un rato salimos a un tramo más abierto y despejado de pinsapos por el incendio que tuvo lugar aquí hace unos años. Estábamos en el sendero que va del Peñón de Ronda a Los Sauces.

Nos dirigimos hacia el Cortijo Huarte, muy cuidado y blanqueado, junto al cual pasamos.

Poco después de pasar el Cortijo Huarte pasamos al otro lado de la cañada para llegar al punto donde por la mañana abandonamos el GR-7.

Y ya por camino conocido llegamos otra vez a Los Sauces casi siete horas después de haber salido por la mañana, con 21 km recorridos y unos 1.100 m de desnivel de subida acumulados.

J.P.A.

NIEVE EN LA SIERRA DE TEJEDA

Martes, 10 de Febrero de 2009

El sábado 7 de febrero nos fuimos un grupo a Sierra Tejeda para pisar nieve y subir a su cumbre, La Maroma (discutido techo de Málaga) por la parte granadina, desde el Cortijo del Robledal Alto. Entre Ventas de Zafarraya y Alhama de Granada se encuentra al pie de la carretera la Venta “La Alcaicería”, a su derecha sale la pista que te lleva al Cortijo de El Robledal Alto, antes de llegar hay que tomar dos desviaciones a la derecha, está indicado.

Desde Dos Hermanas hay 240 km hasta el aparcamiento que hay habilitado en el Robledal Alto, lugar de inicio del sendero. Eran aproximadamente las diez y media de la mañana cuando empezamos a caminar. Además de los diez que formaban el grupo del club, se nos unieron dos foreras PSP de pro: paris_texas e Isabeles71, también iba la hija de ésta, Isabelita. Estábamos a unos 1.100 m, ya que hasta la cumbre (2.065 m) hay casi 1.000 m de desnivel.

Desde allí mismo empezamos a pisar nieve, ya que la pista que va a Los Barracones estaba blanquita.

Pronto llegamos a una bifurcación, hacia la derecha se va a Los Barracones, a la izquierda continúa otra pista hacia el Salto del Caballo y La Maroma.

La pista empezó a ganar altura hasta que se iba internando por un bosque, especie de jardín botánico, donde han sembrado gran variedad de especies.

La pista se fuen convirtendo en sendero y la nieve cada vez estaba más dura, en realidad solo era una fina capa que cubría el hielo que había debajo. Llegamos a un punto en que se hicieron imprescindibles los crampones, paris_texas, Isabeles e Isabelita no llevaban, así que no tuvieron más remedio que darse la vuelta con gran pena.

Después de ponernos los crampones nos metimos por un estrecho pasillo pegado a una pared de roca, es el llamado El Contadero, donde vimos algún tejo. Pasar por allí sin crampones sobre la nieve helada hubiera sido jugársela.

Y pronto empezamos a disfrutar de una vistas maravillosas del Barranco de los Presillejos que hos hacían pensar que estábamos en latitudes más norteñas y no en el Sur de Andalucía, muy cerca del mar Mediterráneo.

Continuamos subiendo fuertemente por la nieve dura sin sendero, ya que estaba tapado, nos íbamos guiando por la huellas de los que nos habían precedido ese día.

Llegamos a la divisoria de dos barrancos y allí tuvimos vistas a ambos lados, la verdad es que el día nos estaba dejando disfrutar después de varios días sin parar de llover.

Ahora venía una ladera desnuda muy empinada y con la nieve durísima; aquí se le soltó un crampón a uno que se los había puesto por primera vez y esto hizo que se diera la vuelta junto con otro. Ya sólo quedábamos ocho.

Por momentos nos hacíamos la ilusión de estar en los Pirineos, o incluso en los Alpes.

En esta foto hecha por Félix se ve que sólo entraba la uña del crampón en la nieve dura.

Ahora estábamos en una zona un poco más llana, al fondo se veía el colladito (Puerto de la Loberas) por donde teníamos que pasar si queríamos llegar a La Maroma.

Los pinos estaban preciosos cubiertos de nieve, parecía una postal navideña.

De nuevo tuvimos que meternos entre los árboles, los arces estaban completamente escarchados, las balizas de madera apenas asomaban la punta por encima de la capa de nieve. La pendiente cada vez era mayor y se hacía más complicado continuar. Llegamos a una pared rocosa donde colgaban los carámbanos.

Nos encontramos con un grupo que se volvía, habían llegado al Puerto de las Loberas y se habían encontrado hielo inestable, pasar por allí sin piolet (y sabiéndolo usar) era muy arriesgado.

Además la parte más alta de la sierra estaba cubierta de nubes que empezaban a bajar.

Así que decidimos no continuar más arriba, después de todo los ocho ya habíamos subido a La Maroma en otras ocasiones, hoy íbamos a disfrutar de la nieve y los paisajes y ya habrá otros días para la cumbre.

En esta zona se encuentra el bosquete de tejos más grande de toda la sierra, aunque casi no se veían cubiertos de hielo. En esta imagen, Rufino y Félix entre dos grandes ejemplares.

Empezamos a bajar tranquilamente, sin prisas, disfrutando a tope de unos paisajes que no estamos muy acostumbrados a ver de esta manera.

Hasta nos hicimos una foto de grupo los ocho que habíamos llegados hasta aquí arriba.

Y ya poco queda que contar, volvimos por el mismo camino y las cámaras no dejaban de disparar una y otra vez.

Motivos y lugares no faltan para ello. Piñas con carámbanos…

Barranco de la Solana del Espartal…

Barranco de los Presillejos…

El Contadero…

Hasta un ratón vimos que corría como un loco por la nieve con una bellota que pilló.

Comimos en el pinar, pero las manos se quedaban heladas en cuanto te quitabas los guantes. Cinco horas después de haber empezado la ruta llegamos a los coches. Ya había más gente por allí abajo con niños y trineos disfrutando de la nieve. Luego nos fuimos por Alhama de Granada. Durante el camino pudimos disfrutar de las vistas de toda la Almijara nevada: Navachica, Lucero…, todo blanco.
En Alhama fuimos al balneario para ver como se bañaban la gente del pueblo gratis en la salida de las aguas termales hacia el río Alhama, aquello parecía una olla de caracoles.

Y fin de la historia.

J.P.A.

Canillas de Albaida-Pico Lucero (1779 m.)

Martes, 3 de Febrero de 2009

Salimos de Dos Hermanas a las 7 de la mañana,pasamos por Alcalá para salir de alli todos juntos posteriormente fuimos a la venta el polvoron donde habiamos quedado con otra compañera y ya desde alli a la venta Las Yedras para desayunar. Desde alli nos fuimos a Canillas de Albaida, antes de entrar al pueblo parte de la derecha una carretera asfaltada en la parte superior del pueblo, llegamos a un cruce de caminos. La bifurcación está bien señalizada: hacia la izquierda, la zona de acampada de la Fábrica de la Luz y hacia la derecha, el camino hasta Puerto Blanquillo, a 10 kilómetros, alli dejamos un coche debido al mal estado del carril en algunos sitios.Estrecho, de piedras blanquecinas. Pasamos en nuestro itinerario por una fuente y alcanzamos una explanada donde aparcamos nuestro vehículo. En este punto forzamos nuestra atención y encontramos una acumulación de piedras y un hito, que nos indican el inicio de nuestro sendero.Justo ahí comenzó a nevarnos.Con la mochila al hombro, subimos por un camino pedregoso hasta alcanzar una zona de pinar en repoblación. Este bosque es muy espeso y encontramos algunos obstáculos que nos obligaron a corregir nuestra marcha; debemos limitarnos a subir por donde la pronunciada pendiente nos lo permita, con cuidado y atención, tratando de evitar cualquier caída o torcedura.
Una vez que lleguemos al punto más alto el paisaje se rompe de forma brusca y ante nuestros ojos surge un prado verde, de caída pronunciada y que forma parte de un cortafuego. Desde aquí, junto al puerto de Cómpeta, podemos contemplar unas canteras de mármol y un nivómetro. Bajamos hacia estas canteras y, sin entrar en ellas, caminamos hacia el sur por un amplio carril, buscando el cauce de un arroyo. Nuestra marcha se interrumpirá junto a una zona arbolada donde se encuentra el cartel informativo de inicio del sendero.
A partir del letrero hay una gran proliferación de hitos y la senda está bien marcada; caminamos por el collado de la perdiz y por el coladero de los mosquitos y, tras unas dos horas de andadura, alcanzamos la cumbre de cerro Lucero, también llamado “Raspón de los moriscos”, a 1.779 metros de altitud.
En la cima de este pico, de forma piramidal, podemos disfrutar de un paisaje espectacular: el embalse de los bermejales, el pantano de LaViñuela, La Maroma, Torrox, la Loma de los carneros,…
Además, vemos las ruinas de un puesto militar que fue utilizado, tras la guerra civil, para perseguir a los maquis. Supongo que esa instalación, más de una fría noche, ofrecería cobijo también a algún guerrillero o bandolero.Allí comimos y despues los coordinadores nos ofrecieron una copita de vino y unas “poleas” muy ricas por cierto y como colofón una copita de anis …todo un lujo.Comenzamos nuestro descenso y en la colada de los mosquitos  nos paramos para reagruparnos y nos tomamos un cafelito..estos coordinadores estan en todo.Despues proseguimos nuestra bajada ya sin mas demora hasta los coches.Un dia magnifico con viento, agua , nieve y sol .

José Delgado