Archivo de Enero de 2010

TRAVESÍA UBRIQUE - BENAOCAZ - VILLALUENGA DEL ROSARIO

Miércoles, 13 de Enero de 2010
El sábado, 9 de enero de 2010, aprovechamos una ventana de buen tiempo y pudimos realizar una bonita travesía entre Ubrique y Benaocaz por la calzada romana, y de Benaocaz a Villaluenga del Rosario por la cima del Caíllo o Navazo Alto (1.395 m).  

Nos juntamos 17 socios a las siete y media de la mañana en Dos Hermanas y salimos para Algodonales. La mañana estaba muy fresca, un par de grados, pero el día estaba limpio de nubes. Después del desayuno seguimos por la carretera de Ronda y pasado Montecorto, en el puerto de Montejaque, tomamos la dirección de Grazalema. Antes de llegar a esta localidad, en el puerto de Los Alamillos, seguimos a la izquierda, hacia Villaluenga del Rosario. Allí dejamos un coche para la vuelta. Luego seguimos para Ubrique pasando por Benaocaz. Afortunadamente apenas encontramos hielo en las carreteras, en los márgenes, y entre los árboles, había algo de nieve.

Entramos en Ubrique y en la primera rotonda que se puede giramos a la izquierda. Aparcamos junto a la Fuente de los Nueve Caños, de cuyos chorros manaba abundante agua.

Un poco más allá está la calle Camino de Benaocaz que sube en cuesta, pronto vimos el cartel con la indicación del sendero de la calzada romana y la calle se convierte en pista que sube entre algunas casas.

A nuestra izquierda rugía el arroyo Seco que no hacía honor a su nombre, después de esta larga y desacostumbrada temporada de lluvias tenía hasta cascadas.

Después de unos cientos de metros nos encontramos las piedras de esta milenaria calzada originaria del siglo primero. Unía las poblaciones de Iptucci (cerca de Prado del Rey), Ocurri (Ubrique), Lacilbula (Grazalema) y Acinipo (Ronda la Vieja). Formaba parte de una vía principal que unía Carteia (Algeciras) con Corduba (Córdoba).

Ha llovido tanto que el agua corre por algunos tramos de la calzada, a pesar de que conserva al alcantarillado cuando cruza algún arroyo o escorrentía, todo el campo está lleno de agua. La vegetación que nos rodea está formada por encinas, alcornoques, acebuches, olivos, algarrobos…

En el kilómetro 2,5 cruzamos una portilla y seguimos de frente en un cruce de cañadas. Delante ya vemos la ermita del Calvario de Benaocaz y la cima del Caíllo o Navazo Alto.

El camino sigue empedrado aunque se estrecha un poco, ya vemos las casas de Benaocaz. Pasamos un puentecillo junto al que hay unas ruinas de un antiguo molino y llegamos al pueblo. Hemos recorrido cerca de cuatro kilómetros en poco más de una hora, superando un desnivel de algo más de 450 m. Esta parte ha sido un paseo.

Entramos en el pueblo y giramos a la derecha pasando por delante del Ayuntamiento. A nuestra derecha (Oeste) tenemos unas hermosas vistas de la Manga de Ubrique y de las sierras que la rodean. Seguimos subiendo hasta llegar al límite del pueblo cerca de la ermita del Calvario que está sobre un peñón.

Entre ella y un pista de pádel (antes plaza de toros) localizaremos un prado donde hay un cercado con ganado vacuno. Entramos por una portilla que cuidaremos de dejar cerrada.

Nos vamos dirigiendo hacia los paredones de la Sierra del Caíllo en su parte más occidental (El Cintillo), hacia una construcción que es el depósito de agua del pueblo. El campo está encharcado y tiene restos de nieve y bastante hielo. Al llegar al depósito giremos a la derecha y subimos siguiendo un muro de piedra.

Atrás se va quedando el bonito pueblo de Benocaz. Al final del muro encontramos un sendero que nos va guiando, a la izquierda, junto a una alambrada. Vamos hacia un collado junto a los paredones de la sierra. Cada vez encontramos más nieve.

Cuando lleguemos a ese primer collado tendremos que localizar un paso que hay entre la pared de la sierra y un peñón puntiagudo, allí hay una portilla por donde tenemos pasar para acceder a la parte alta de la sierra (Este).

Vamos por la umbría, la temperatura va bajando hasta llegar a ser de un grado centígrado, como es natural en esta parte hay más nieve y hay que tener cuidado de no resbalar por las rocas calizas.

Llegamos a la portilla y pasamos al otro lado, estamos a una altura aproximada a los 1.100 m, todavía nos quedan 300 m de desnivel para la cima del Caíllo.

Hacemos un descanso en un rellano que hay al sol, las vistas que tenemos por el Norte son las de la Sierra del Pinar con el Torreón (techo de Cádiz) y el San Cristóbal, mucho más puntiagudo.

Ahora viene una subida más llevadera por un encinar que nos llevará a la misma base del Caíllo, que ya tenemos a la vista hacia el Este.

Vamos subiendo y entrando en calor, no tanto por la subida como porque ya vamos por el sol. La hilera de senderistas empieza a alargarse, cada uno a su ritmo que es lo mejor.

Merece la pena pararse un poco para ver lo que tenemos debajo, empezando por Benaocaz, y siguiendo por la Sierra Alta, la Silla de Ubrique, la Sierra del Aljibe, los pantanos de Bornos, Arcos y los Hurones, etc.

Llegamos a los 1.300 m de altura, ya por terreno desarbolado y pedregoso, allí es donde se acumula más nieve. Hacemos una parada para reagruparnos contemplando las vistas, no hace viento y se está bien al sol.

Un poco más arriba hay que localizar una hiedra sobre la pared rocosa, allí hay una sima, la del Cao, que más bien parece un pozo.

Por su izquierda arranca un senderillo que zigzagueando superan los empinados 50 m que quedan para la cumbre.

Y a las dos de la tarde nos juntamos todos en el vértice geodésico (que alguien ha pintado con los colores republicanos) después de haber superado 600 m de desnivel desde Benaocaz, que unidos a los 450 m de la calzada romana hace un total de 1.050 m en unos 7 km. Hemos tarado tres horas y media. Tenemos hermosas vistas hacia el Este de la Sierra de las Nieves y Sierra Nevada. Al Sur las otras sierras del parque: Sierra de Líbar de los Pinos, del Palo…, más allá Sierra Bermeja, el mar Mediterráneo, el Peñón de Gibraltar, el Jbel Musa marroquí, etc.

Ahora viene el tiempo del relax y del bocadillo durante un buen rato. Después de reponer fuerzas y compartir chocolate y chupitos nos hacemos la foto de grupo.

Luego emprendemos la bajada buscando un senderillo que sigue hacia el Este cerca de la cresta y que pasa junto a unas dolinas.

Tenemos que bajar hasta el Puerto de los Navazos, a 1.233 m de altura donde el sendero se bifurca (hay restos de un muro de piedra). En el descenso nos hemos encontrado nieve en los tramos más umbríos..

Llegamos al Puerto de los Navazos y dejamos el sendero que baja al Navazo Alto (está helado) a nuestra izquierda. Por allí va una pareja que vuelve a Benaocaz por la Cuesta de Fardela.

Nosotros nos vamos por el sendero de la derecha (cara sur) que irá rodeando la sierra por lo alto de unos farallones y con buenas vistas hacia la Manga de Villaluenga, la Sierra de las Viñas, los Llanos del Republicano, etc.

Pronto tendremos a la vista la Sima de Villaluenga, junto a la Manga y frente al pueblo, mientras el sendero empieza a ponerse cada vez más pendiente.

Poco después damos vista a Villaluenga del Rosario y su cuadrada plaza de toros, que desde ese momento casi siempre tendremos a la vista y que nos servirá de referencia.

El sendero nos conducirá a una canal entre dos muros de roca donde hay que extremar un poco la prudencia por su pendiente.

Poco después entraremos en el pueblo por su plaza de toros. Todavía hay nieve en los tejados de las casas. En total, con las paradas han sido algo menos de seis horas. Miramos para arriba y vemos por donde hemos bajado, no parece posible viendo los paredones casi verticales que hay encima del pueblo.

Ya sólo queda que los conductores vayan por los demás coches a Ubrique utilizando el que dejamos aquí. En resumen: ha sido un buen día de montaña y senderismo.

                                                                                                                                                                              J.P.A.