Archivo de Mayo de 2011

LA MAROMA, otra vez

Lunes, 30 de Mayo de 2011

por Alfonso Piñero Alcón

Domingo 29 de Mayo, tenemos ansia, deseo de recorrer, de subir, de buscar un camino, la primavera se va, se acaba, se esfuma, pronto el sol lo abrasará todo y los verdes se esfumarán, nada de nada, todo y nada, todo será amarillento, blanquecino. Hay que andar, el cuerpo lo pide, ¿es un vicio? ¿es una droga?

Lola Sanz, Santiago Sánchez y el que esto suscribe hemos decidido ir a La Maroma, el gigantesco macizo que muere en el mar Mediterráneo. A primera hora del domingo tomamos el camino, autovía A-92, desayuno en Abades de la Roda y camino y más camino. Pasada Loja, tomamos el cruce de Salar y más carretera, más paisaje, más Primavera. Llegamos a Alhama de Granada, buen pueblo, buen caserío.

alhamagranadablog.jpg

Salimos de la localidad, nos paramos en un cruce “¿Oiga, por aquí se va a La Maroma?”, preguntamos a un conductor. “Sí”. Tomamos entonces la pista, que no es mala, que nos adentra en el corazón de la sierra, poco a poco, casi sin notarlo llegamos al área del Robledal.

el-robledal-blog.jpg

Hay otros senderistas que ya han salido, están deseosos de monte, de camino, de paisaje.

Emprendemos el camino primero por una pista, charlando, contentos, el día parece fresco, se nos espanta el temor ante el calor que viene haciendo en Sevilla estos días. Tomamos después el sendero que va hacia La Maroma, el cartel lo indica, ¡bendito cartel! ¿Por qué no  ponen información en todos los sitios, en todos los senderos de Andalucía?

Ya todo es subida por este precioso bosque de pinos, de espino blanco,  de arbustos florecientes, sube que sube. No hay que charlar pues perdemos el resuello. Pero seguimos charlando, de lo divino y de lo humano.maroma-2-blog.jpg Llegamos al Contadero, trepamos, bajamos, subimos y seguimos, el barranco de los Presillejos aparece a nuestra derecha, es alto, erguido, fuerte, como una muralla. Y seguimos vueltas hacia un lado y vueltas hacia otro, pero el camino no se acaba, no importa, el día está fresco. Llegamos a un mirador, nos encontramos a un grupo de personas, nos hacen un foto de minigrupo. “Tened cuidado arriba, si hay nubes os podéis perder” Le agradecemos el consejo.

maroma-5blog.jpg
Seguimos y seguimos, hemos salido del bosque de pinos y robles, la senda se aclara, vemos el Matalascamas, que fuerza, que poderío, nos introducimos en otro bosque de robles, de tejos, de arces. ¡Cuidado con el tejo, es tóxico!. Piés para que os quiero, hay que subir, ahora viene el Salto de Caballo, pues a dar saltos de roca en roca. No debemos charlar tanto pero seguimos haciéndolo. Todo se nubla y para arriba, que el subir nunca se acaba.

Por fin llegamos a la parte superior del Salto del Caballo, nos tomamos un descanso, un buche de agua y una fruta. Pero hay que seguir, La Maroma no se va, ahí lleva miles de siglos, pero queremos verla, coronarla. Cruzamos un medio llano con una alambrada que protege un plantación. “¿Es este el camino?” “¿Vamos bien?” No hay que dudar, el camino es el camino y no tiene pérdida. El buen montañero huele el camino correcto.

maroma-9blog.jpg

De pronto la maravilla, el paisaje, el panorama. Ante nuestros ojos toda las laderas sur de la Sierra de Tejeda y Almijara. Pueblos y pueblos: Cómpeta, Sedella, Salares, el mar al fondo, los malditos invernaderos de plástico. Tomamos el camino a la derecha y vamos ya en dirección a la Maroma.

maroma-8blog.jpg

“Espérate, amiga, que te vamos a coronar”. pero se comienza  a nublar, entran nubes muy frías, nos ponemos todo lo que tenemos, pero seguimos y seguimos, vamos a veces por el filo de la montaña, pero no hay que arriesgar, los pasos deben ser seguros, hacia adelante, pasito a pasito, pero midiendo los pasos, ni uno en falso.

maroma-12blog.jpg

Nubes y más nubes, el paisaje desaparece, ¿dónde estamos? Sabemos que es hacia el frente, los hitos que otros montañeros han montado nos sirven de ayuda. Pero las nubes son cada vez más compactas, y más frías, ¿quién lo iba a creer que iba a hacer este frío? Pero estamos decididos, subimos y subimos, Maroma, espérate que vamos a por tí.

Pero todo desaparece, el paisaje desaparece, el camino desaparece, los mismo compañeros vamos despareciendo uno de otros, las nubes empiezan a tomar un tono oscuro. Hago una propuesta: “Sé que estamos cerca podemos perdernos y puede caer un tormentazo. Nos vamos para atrás”. Los compañeros piensan lo mismo, estaban pensando lo mismo antes de que yo lo dijera. ¡Qué razón tenían los que nos advirtieron en el pinar sobre el peligro de las nubes!

maroma-13blog.jpg
Nos vamos hacia abajo. Hay que escuchar a La Maroma. Nos lo ha dicho. “Hoy no os toca coronarme. Ya será otro día”. Y así la hemos obedecido. La Maroma no engaña. Es dura, con una cima pedregosa, pero no engaña, va por derecho. Si se le sigue sus avisos no hay problema. Por eso nos volvemos, porque La Maroma se ha envuelto en nubes y nos ha dicho: “Mirad el paisaje de abajo, los riscos del Salto del Caballo, el bosque de tejos, el bosque de pinos y de robles, los llanos de Alhama. No os toca conquistarme”

maromablog.jpg

Ya todo es volver, con un viento helado, y difuminados entre las nubes. Casi no nos vemos, enciendo el frontal para referencia de mis compañeros, con cuidado, con mucho duidado porque nos podemos perder, y los tajos están cerca, los tajos infinitos. Seguimos y seguimos, envueltos en las nubes, con frío pero calmados, esto se acabará.

Media hora después llegamos al final de la meseta de la Maroma y tomamos el camino hacia el norte, poco a poco, sin prisa pero sin pausa. El viento va amainando, el frío se va pero no se va, entremos en el llano pedregoso, buscamos un sitio resguardado para comer. Antes de llegar al Salto del Caballo hay una dolina, lugar ideal. Allí comemos, descansamos, comentamos. Pasa un grupo, nos saludamos

Ya estamos descansados, relajados. Seguimos nuestro camino de vuelta, el frío va desapareciendo. Ahora hay que bajar, poco a poco, sin prisas. Primero, el Salto del Caballo ¿dónde están los dos carteles indicadores? ¿Alguien los ha robado? ¿Se los llevado el temporal, el temporal de todos los diablos?

maroma-17blog.jpg

Seguimos bajando, a lo lejos Sierra Nevada, con mucha nieve todavía. Y ahora el bosque de tejos, descansamos un poco, la bajada por el roquedo del Salto del Caballo ha sido un poco duro, el temporal lo ha deteriorado. Seguimos y seguimos, comentamos, charlamos, y salimos al claro, vemos el Matalascamas, mucho más erguido que antes, fuerte, vigoroso.

matalascamasblog.jpg

Nos hacemos más fotos, y entramos en el bosque de robles, de arces, de pinos. Sale de vez en cuando el sol, se agradece porque alumbra el paisaje, pero también eleva la temperatura.Mejor así, un poco de sol y un poco de nubes.Nos sentamos un rato, charlamos de comida, de cocina, y seguimos, llegamos a la parte baja.Hemos bajado cerca de mil metros. Tomamos el camino del Robledal.

robledal-blog.jpg

Poco a poco nos vamos acercando y vemos que nuestro coche es el único de la docena que había por la mañana. Nos cambiamos las botas, nos relajamos y tomamos la pista de vuelta. Veo que la pista no parece la misma que por la mañana,¿ he tomado otro camino?, ¿ha cambiado el  paisaje? Esto no lo recuerdo, aquello no lo recuerdo ¿que ha pasado? La pista se va estrechando, llegamos a un caserío, preguntamos. “Sí, van bien, tomen la pista a la derecha”"¿A la derecha? A la derecha hay un río”. Comento yo. Pero ellos parecen muy seguros y seguimos por una pista algo estrecha, cruzamos un puente algo rudimentario y tiramos a la derecha. ¡Dios mío! ¡El riachuelo casi invade la pista! ¿Dónde nos hemos metido! A mi memoria viene la película “El mundo está loco, loco” ¿Estamos loco por andar por aquí?

Vamos inquietos pero por fin llegamos a una pista más civilizada y poco después a la carretera Alhama de Granada-Játar. Seguimos hacia Alhama, vemos la presa del río Alhama y después un restaurante de celebraciones, lleno de gente. ¡Nosotros si que nos hemos dado una celebración! Hemos visto el esplendor de la Naturaleza, la inmensidad de la Sierra de Tejeda.

pantano-bermejales-blog.jpg

Nos paramos en Loja, tomamos un buen café y compro piononos. Ya seguimos y seguimos, charlamos y charlamos, el camino es largo pero no nos aburrimos, ya llegaremos, no tenemos prisa.

piononosblog.jpg

El día ha sido magnífico, hemos pisado La Maroma que siempre es elusiva, pero ha sido un día fresco, hermoso y montañero.

PUIG MAJOR (TECHO DE BALEARES)

Jueves, 26 de Mayo de 2011
Aprovechando los días de la Feria de Dos Hermanas nos vamos un grupo de seis socios del club a Mallorca con el objetivo principal de subir al Puig Major de Son Torrella, techo de Baleares.

Salimos el míercoles, 11 de mayo, por la tarde y ya dormimos esa noche en la isla. El jueves 12 nos vamos camino de Sóller para subir al Puig Major, Carmina se ha encargado de conseguir los engorrosos permisos, tanto militares como del Paraje Natural, ya que pensamos subir andando y pasaremos por zonas militares y protegidas del Paraje Natural de la Serra de Tramuntana.

Por la carretera que va de Sóller a Pollença, después de pasar un túnel, entre el kilómetro 35 y 36 se encuentra la Base del Ejército del Aire EVA 7, allí tenemos que presentarnos y enseñar nuestra documentación para que comprueben que somos los que firmamos la petición de permiso que se envió por fax. Ya con el visto bueno volvemos para atrás, hasta pasar el túnel otra vez, y aparcar a los pocos metros en un aparcamiento que hay al borde de la carretera. Trescientos metros más adelante nos encontraremos hitos que nos irán llevando a una estrecha canal que sube fuerte hacia la Coma de n’ Arbona.

También se puede acceder desde un poco más abajo, donde hay un puente, pero no hace falta llegar hasta allí, se puede trochar por donde los hitos, que poco a poco nos van sacando del bosque de pinos dirigiéndonos hacia la canal, pasando por encima de un torrente casi siempre seco. Pronto estaremos subiendo por un zigzagueante y empinado sendero sin cobertura arbórea, afortunadamente nos da la sombra de la parede rocosa que tenemos a la derecha, ya que el día se presenta soleado y caluroso.En el camino nos encontraremos algunos antiguos pozos de nieve (casas de neu), construidos con la antiquísima y tradicional técnica de la piedra en seco, sin ningún tipo de argamasa.

Y después de muchas vueltas y revueltas llegamos al collado (1.189 m) pasando por una alambrada que tiene grandes boquetes. Son las 10 de la mañana, llevamos una hora y cuarto y cerca de 400 m de desnivel. Es el momento para hacer un descansito y recrearse con las vistas. Hacia el sur tenemos el embalse de Cúber, lugar desde donde tenemos pensado hacer otra ruta cuando terminemos la subida al Puig Major.Tamién  vemos hacia el nordeste la bola que oculta los radares que coronan el Puig Major y que controlan gran parte del Mediterráneo. Nos han dicho que a partir de aquí no hagamos fotos de las instalaciones militares.

Desde este punto tendremos que caminar por la carretera militar. Con el permiso de los militares se puede subir en coche hasta el mismo pico, lo digo para los comodones. Caminar por la carretera no es muy montañero pero no queda otra opción, de todos modos vamos ganando vistas hacia la impresionante costa norte de Mallorca debido a los acantilados que forma la Sierra de Tramuntana al caer en picado hacia el mar. La Mola de Tuent se ve coronada por una torre, abajo Sa Calobra, bellísima cala a la que se accede por una increíble carretera con curvas tan espectaculares como el famoso “nudo de corbata”.También vemos el vértice geodésico del Puig Major que está sobre una cumbre secundaria, seguramente fue trasladado cuando hicieron la base militar en la cumbre principal (es una suposición mía).

A nuestra espalda (oeste) va quedando el Penyal del Migdia (1.356 m), al que se le ve una cresta bastante escarpada, Carmina ya la ha echado el ojo, veremos a la vuelta. Y llegamos a la plataforma cimera, entramos dentro del recinto vallado y el soldado de guardia, que ya estaba avisado, nos deja darle una vuelta a la bola y hacernos la foto de cumbre en lo que parece que fue la plataforma del vértice geodésico (1.445 m), objetivo conseguido. Han sido casi 600 m de desnivel en algo más de dos horas.Desde allí dominamos toda la isla, lo que pasa es que es difícil hacer fotos sin que salgan algunas de las antenas e instalaciones. Fuera del recinto nos hacemos una foto de grupo en un lugar sin antenas, son las once y cuarto.

Un cuarto de hora más tarde estamos avanzando por la cresta del Penyal del Migdia que por momentos me recuerda mucho a la crestería de la Sierra del Pinar de Grazalema. Pero llega un momento en que la cresta sólo es un afilado cuchillo con cortes que obligan a hacer arriesgados destrepes, así que algunos empezamos a quedarnos sin ganas de continuar, máxime cuando tenemos que bajar todavía hasta el coche para hacer la ruta del Barranco de Biniaraix por la tarde.Así que empezamos a volvernos todos con cuidado de no tropezar, que la caída es de órdago. El Penyal del Migdia queda ahí para otros que vayan con más tiempo.Poco después de las doce y media estamos de nuevo en el collado y empezamos a bajar por el empinado y pedrogoso sendero no sin dar algún que otro resbalón.

Casi cuesta más bajar que subir, pero poco a poco nos vamos acercando de nuevo a la carretera mientras el calor aprieta, ya no tenemos sombra que nos proteja. Y sobre la una y media está la ruta terminada. Ahora tenemos que ir al aparcamiento del embalse de Cúber, dejar allí al personal mientras los conductores bajan con los dos coches a Sóller, dejan allí uno y vuelven con el otro para hacer el sendero del Barranco de Biniaraix.

Desde el embalse de Cúber tenemos una hermosa vista del Puig Major, techo de Baleares que hemos pisado hace un rato. Por la tarde hicimos el camino del Barranco de Biniaraix, pero eso ya es otra historia.

J.P.A.