Archivo de Diciembre de 2011

De Pinos del Valle al Alto del Quemado Blanco (Granada)

Viernes, 9 de Diciembre de 2011
Crónica de José Delgado Díaz
Fotos de Manuel Sánchez y Joaquín Pascual
El 4 de diciembre, como estaba programado, teníamos la ascención al Pico de la Giralda para el Grupo de Montaña del club. Estábamos alojados en el Hostal Los Naranjos de Melegís, en el Valle de Lecrín, y desde allí partimos cuatro socios para hacer esta subida. La Giralda es el pico más alto del grupo o divisoria de la Chinchirina. Está colocado entre los límites de los Guájares y Albuñuelas, muy cerca también de los límites de El Valle. Forma parte de la cabecera del Barranco de la Zaza, que desemboca entre Pinos del Valle e Ízbor. Sus 1.433,63 m lo pone entre los más altos de la serranía de las Albuñuelas. Su nombre de Giralda viene por ser la cúspide, como hemos dicho, de la divisoria de la Chinchirina, la cual divide los valles de Béznar y de la Zaza.
Esta ruta comienza desde la localidad de Pinos del Valle, de la que estábamos a 5 km. La mañana estaba fresquita, pero las vistas eran impresionantes.
Dejamos los coches en un lavadero a la salida del pueblo y empezamos a subir por un camino que nos llevaría directamente a la ermita del Cristo del Zapato.
La ermita está situada en una atalaya de la sierra, es muy pequeñita, pero me llamó la atención porque tenía las llaves en la puerta para que el que quisiera entrar no tuviera problemas.
Dejamos atrás la ermita y nos adentramos en pleno monte sin camino señalado con dirección al Alto del Quemado Blanco. La única referencia que teníamos era el mapa, por lo que no sabíamos qué nos encontraríamos una vez allí.
   

Antes de llegar tuvimos que crestear por la arista de la sierra. A mí me recordaba la Sierra del Pinar de Grazalema.

Llegamos al Alto del Quemado Blanco y con ello a la primera vista del pico de la Giralda, que se nos antojaba demasiado lejana para poder llegar ese día, sobre todo por la dificultad que presentaba a priori algunas de las zonas de paso.

   

Nos paramos para decidir qué hacíamos y decidimos volvernos para los coches. Otro día, con más tiempo, la haríamos completa.

La bajada la hicimos por un cortafuegos con bastante pendiente, pero fue rápida. En total fueron algo menos de cinco horas de disfrute.
   

Cuando llegamos al pueblo ya nos esperaban los compañeros para almorzar. Un fin de semana muy completo y en grata compañía.
 

Fin de semana en Los Guájares y el Valle de Lecrín (Granada)

Miércoles, 7 de Diciembre de 2011

Redacción: Santiago Sánchez Gomis.

Fotos: Santiago Sánchez, Manuel Sánchez y Joaquín Pascual. 

Crónicas de la Ruta del río de La Toba, visita al Jardín Nazari de Vélez de Benaudalla y algo de esta localidad, y al día siguiente la subida a la ermita del Cristo del Zapato desde Pinos del Valle.

Dentro de la programación establecida, esta ruta ha sido llevada por nuestros compañeros Joaquín y Charo.

Fuimos citados a las 6,30 de la mañana en la Avda. Juan Pablo II los 13 senderistas que mostramos interés en participar en estas rutas (José Delgado y Chari, Isabel Pazos, Juan Carlos y Mari Carmen, Nela, Marina Simonyan, Santiago y Pilar, Manolo Sánchez y Manolo Vara y los coordinadores Joaquín y Charo).
Nos acomodamos en 4 coches y a la hora establecida enfilábamos camino de la A-92 con el primer objetivo de desayunar en la Venta El Hacho de Lora de Estepa. Seguimos la ruta y más o menos a las 10,30 ya llegábamos al  Hostal Los Naranjos de Melegís, donde dejamos el equipaje y cambiamos de ropa o calzado para seguidamente enfilar la ruta del Río de la Toba.

RUTA DEL RIO DE LA TOBA: Como comentario diré que esta ruta se inicia en la localidad de Guájar Alto, pasa por Guájar Faragüit y finaliza en Guájar Fondón.

La ruta comienza a la entrada de Guájar Alto, en la curva donde se cruzan, a la izquierda el camino de Jurite, y a la derecha la calle Casas Altas, donde está el panel indicador. Se toma el camino de la izquierda para cruzar el Barranco del Curato, pasando al lado de un corral de cabras que al pasar nosotros estaban saliendo a pacer, a continuación una pista de tierra y, muy próximo, tomamos un camino de piedras a la derecha, que nos llevó al fondo del Barranco de la Fuente Santa.

Se cruza éste y seguimos por una vereda hasta llegar al Mirador de La Rebalosa, que nos permitió contemplar unas bonitas vistas del valle.

Seguimos por el sendero hasta la siguiente bifurcación, que tomamos a la izquierda, después continuamos por una vereda estrecha que nos condujo a un pinar y tuvimos bonitas vistas de Guájar Alto.

Se pasó el Barranco del Morrón siguiendo el sendero de la izquierda, y luego se abandona el bosque hasta llegar a una pista de tierra que tomamos, también, a la izquierda. A unos 700 metros llegamos al Collado de La Viñuela y desde éste se vio Guájar Faragüit.

Al final de la pista de tierra se vuelve a coger el sendero, luego bajamos un barranco y atravesamos un campo con almendros, siguiendo por éste llegamos al río de La Toba.

Pero ¡oh sorpresa!, si saltábamos nos podíamos estropear el físico -había bastante separación entre las orillas- así que botas fuera y al agua. No vino mal, nos refrescamos un poco. Subimos una cuesta y en la carretera estaban aparcados los coches. Fin de ruta y a por el puchero.

Después de la comida se volvieron a coger los coches para visitar el Jardín Nazarí de Vélez de Benaudalla.

Y posteriormente la localidad, pero se nos metió la noche encima. Se pudo ver la Iglesia, el nacimiento del río y su paseo y, eso sí, dio tiempo para comprar dulces de la localidad y con estos en nuestro poder nos marchamos a una cafetería para no tomarlos a palo seco. Y de nuevo a buscar refugio y lo normal en estos casos.

DOMINGO, 4 DE DICIEMBRE: SUBIDA A LA ERMITA DEL CRISTO DEL ZAPATO.-
El domingo, nueve socios y socias, coordinados por Charo (otros cuatro se fueron hacia el Pico de la Giralda) y, por supuesto, después de desayunar estupendamente, llegamos a la localidad de Pinos del Valle para subir a la ermita del Cristo del Zapato.

El recorrido entre la subida y la bajada sería de 5,2 km y más de 300 m de desnivel.

El tiempo empleado en la subida fue de una hora y media, más el rato que se echó en la ermita y la bajada.

Desde la ermita se ven todos los pueblos del Valle de Lecrín y la parte más occidental de Sierra Nevada.

A las dos terminamos los dos grupos en el Bar Venecia de Pinos del Valle, dando fin a este fin de semana por tierras granadinas.