Archivo de Mayo de 2012

SIERRA DE SAN BARTOLOMÉ Y DUNA DE BOLONIA

Sábado, 19 de Mayo de 2012

Coordinadores: Antonio Antequera y Joaquín Pascual 

Después de un sábado desapacible y lluvioso, amaneció el domingo seis de mayo con un tiempo agradable que nos permitió disfrutar de una ruta muy panorámica y disfrutona por una parte muy bella del Paque Natural del Estrecho: la Sierra de San Bartolomé, la ensendada y la Duna de Bolonia.

En El Cuervo fue la parada para el desayuno, allí nos juntamos 23 senderistas dispuestos a pasar un buen día. Seguimos camino hacia Jerez y luego dirección Algeciras por la A-381 hasta Medina Sidonia. Luego dirección Vejer de la Frontera y después hacia Tarifa hasta pasar Facinas y tomar a la derecha el desvío a Bolonia. A las diez y cuarto salimos caminando de las casas de Betis (al pie de la sierra de San Bartolomé) en dirección al Tajo del Búho, zona de escalada donde cosa extraña no había nadie a esa hora.

Después accedimos a la parte alta de la sierra y desde unos acantilados tuvimos unas vistas extraordinarias de las playas de los alrededores, de la Sierra de la Plata, del Estrecho y hasta de las sierras de Marruecos (se veía perfectamente el Jebel Musa). Allí aprovechamos para hacernos la foto de grupo.

Continuamos hasta el vértice geodésico para luego bajar bordeando toda la sierra hasta un promontorio donde pudimos disfrutar por un lado de las vistas de la ensenada de Bolonia y por el otro de la ensenada de Valdevaqueros, los Lances y Tarifa.

Continuamos la bajada por un pinar hasta llegar a Betijuelo y acabamos de realizar la circular completa llegando por una pista a donde teníamos aparcados los vehículos. En total fueron algo más de seis kilómetros en tres horas y cuarto. No hizo calor y el campo estaba muy bonito de flores gracias a las últimas lluvias.
 
Bajamos a la playa, donde comimos disfrutando de la brisa y de la vista del mar, era curioso ver a las vacas por la orilla. Después de comer teníamos previsto visitar las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia, pero todavía tenía el horario de invierno y ya había cerrado a las dos de la tarde. Como alternativa, la mayoría del grupo decidimos subir a la Duna Móvil de Bolonia, declarada Monumento Natural Andaluz, cosa que tuvo su encanto para todos los que no la conocían y, también, su poquito de “peluseo”. Era sorprendente ver como la arena, impulsada por el viento de levante, se va desplazando y cubriendo los pinos haste dejarlos completamente sepultados. Cuando la arena ha pasado sólo quedan los troncos de los pinos muertos.

A la ida fuimos por la orilla del mar, pero a la vuelta lo hicimos por unas pasarelas de madera pegadas al pinar, y así pasamos la jornada.

Crónica: Joaquín Pascual  Fotos: Javier Cabello y Joaquín Pascual