Archivo de Mayo de 2013

BENAOCAZ-SANTOS LUGARES-CASA DEL DORNAJO-TÚNEL DEL COARGAZAL

Lunes, 6 de Mayo de 2013

Crónica: Joaquín Pascual     Fotos: Pepe López (grupo) y Joaquín Pascual

El sábado 4 de mayo, tres meses y medio más tarde, volvimos a realizar Quino Díaz y yo (J. P.) la misma ruta como coordinadores con un grupo formado por 15 socios y socias del club. Empezamos a caminar desde Benaocaz a las nueve y media de la mañana subiendo al Barrio Nazarí y luego en dirección a la Casa Fardela y los Santos Lugares. Como novedad subimos al pequeño cerro rocoso que corona las ruinas y como no tiene nombre lo bautizamos como el Morrón de los Santos Lugares (1.244 m).

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Luego continuamos hasta la Casa del Dornajo y bajamos al Valle de las Encinas Gemelas para buscar la estrecha y bonita vaguada que nos llevó a la pinaleta del Coargazal. El día, que en principio estaba soleado, se fue nublando poco a poco.

5 Coargazal

Hay un refrán que dice que “la confianza mata al hombre”, y algo de eso hubo cuando en un momento dado nos despitamos los coordinadores por no prestar la debida antención, y confiados nos metimos en un valle que hay a la izquierda del que está el Túnel del Coargazal. Como era la hora, aprovechamos para comer y, luego, desandamos unos cientos de metros y, encaminándonos por el camino correcto, pudimos llegar sin mayores problemas (gracias a la experiencia obtenida en la ruta anterior) al famoso túnel natural. Estando dentro del túnel cayó una breve granizada, así que aprovechamos para hacernos la foto de grupo y ganar tiempo.

Benaocaz-..[1]

Cuando escampó salimos y bajamos otra vez al Valle de las Encinas Gemelas mientras tronaba por las cumbres y caían algunas gotas de lluvia sin llegar a mayores. Por lo menos había refrescado el ambiente y no pasábamos calor.

12 Bajando del Túnel

Como la otra vez, fuimos siguiendo en dirección a Benaocaz un senderillo que cruzó una alambrada por una portilla siguiendo un arroyito por la falda de la sierra del Jauletas. Pasamos por un hermoso valle donde había una curiosa encina cuyas ramas casi tocaban el suelo y bastantes covachos y sumideros.

16 Encina acogedora

Luego, nos desviamos a la izquierda buscando el cauce seco del arroyo de las Piletas, con alguna pequeña variante respecto a la ruta anterior, y enlazamos con el sendero que viene del Puerto de Don Fernando. En poco tiempo llegamos al puentecillo de piedra que cruza el arroyo Pajaruco, que este año lleva bastante agua y forma bellas pozas, y poco después llegamos a Benaocaz, donde nos hidratamos convenientemente.

18 puente del Pajaruco

En total empleamos cerca de nueve horas, con paradas y en plan tranquilo, en recorrer 17 km y más de 800 m de desnivel. Resultó ser una ruta muy completa y el día se portó bien.

ASCENSIÓN A LA CUMBRE DEL LABRADILLO (P. N. DE GRAZALEMA)

Viernes, 3 de Mayo de 2013

Crónica y fotos: Joaquín Pascual   Coordinadoras de la ruta: Carmina y Rosa

La cumbre de la Sierra del Labradillo quizás sea una de las menos frecuentadas del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, y es que se combinan varios factores para que así sea. Por un lado, la falda se encuentra rodeada de fincas particulares, siendo la que más obstáculos pone una que se dedica a coto privado de caza y que ocupa una gran extensión entre la ladera este del Labradillo y el Cerro del Pilar, ha llegado a cortar incluso la vía pecuaria que va de Benamahoma a Zahara de la Sierra. Por otro, la parte alta del Labradillo es una pura selva de vegetación y rocas donde es muy difícil orientarse.

Ya había subido a esta cumbre el 11 de enero de 2003 con otros cuatro compañeros, todavía lo recuerdo porque nos costó bastante trabajo llegar arriba. Subimos desde las antenas de Tv de Benemahoma rodeando por el oeste la Sierra del Labradillo hasta la Casa del Moro, desde allí dando un rodeo llegamos a la cumbre, luego bajamos buscando por el este la pista que pasa por la Laguna del Perezoso y que ahora, como ya he dicho antes, está cortada, aunque entonces no.

2 Sierra Margarita al fondo

El sábado, 27 de abril de 2013, volví a subirla junto con otros nueve compañeros del club.Empezamos a caminar desde la finca Majabreña (335 m), para ello había pedido permiso al capataz una de las coordinadoras de la ruta. Esta finca se encuentra a tres kilómetros de El Bosque por la pista que sale frente a la plaza de toros en dirección a la piscifactoría. Una vez en la finca llevamos un coche a Benamahoma y esperamos la vuelta de los conductores. Sobre las diez de la mañana empezamos a caminar en dirección al Labradillo subiendo por un carril en dirección NE y dejando al Cerro Albarracín a nuestra derecha. El camino estaba rodeado de espesa vegetación.

En una bifurcación que encontramos un kilómetro y seiscientos metros después tiramos a la derecha (E) por un ramal menos evidente que asciende y que parece enfilar luego (NE) hacia la aguda cumbre de Sierra Margarita. El Labradillo había quedado a nuestra derecha, ya que pensábamos atacarle por el norte.

En una hora y diez minutos llegamos al arroyo y Cortijo del Moro, hasta aquí la ruta no tiene complicación, salvo que te salgas del camino correcto (NE-E-NE) en algún cruce de caminos. Llevaríamos recorridos 3,4 km y 300 m de desnivel.

Atravesamos el arroyo y rodeamos el arruinado cortijo subiendo a la derecha por una pista junto a unos nacimientos de agua y un depósito que la recoge.

3a Por detrás del Cortijo del Moro

El carril empezó a ganar en inclinación por la la ladera de Loma Becerra, por lo que empezamos a sudar. El día, aunque nublado y amenazando lluvia, no estaba frío. Veinte minutos después de pasar por el Cortijo del Moro hicimos una pequeña parada para beber junto a unos hermosos quejigos. Luego continuamos hasta llegar a una zona más llana donde había unos abrevaderos para el ganado.

4a Pequeño llano

Ya estábamos a 800 m de altitud y teníamos delante (S) la parte alta del Labradillo, donde sobresalían algunos pinsapos. Sólo nos quedaban otros 200 m de desnivel, pero esos son los más complicados. El carril se acabó y nos metimos por un senderillo que subía en dirección nordeste entre la espesura de árboles y arbustos. Pronto vimos a algunos compañeros agachados como atacados de movimientos espasmódicos, y es que allí había una gran cantidad de esparragueras. Gran tentación para algunos y algunas que esa noche comerían tortilla de espárragos.

El empinado senderillo nos dejó en una pista que iba más arriba y que enlaza con la que viene de Zahara de la Sierra pasando por la zona de la Breña del Agua. Mucho antes de eso, después de unas lazadas donde ya enfilamos hacia el sur, nos encontramos con la valla de la mencionada finca cinegética. Desde ese punto empezó la “ruta salvaje” a la cumbre, unos 130 m de desnivel y  un kilómetro escaso en línea recta,  pero que nos llevó una hora y cuarto y no pocas vueltas y revueltas entre la maraña de vegetación y rocas. También es verdad que fue el tramo más bonito.

Fuimos encontrando una enorme cantidad de matas de peonías, algunas ya estaban con las flores abiertas, pero la mayoría no; dentro de unos días aquello será un jardín de color rosa. Tampoco faltaban las orquídeas.

6 Peon�as

Tuvimos suerte y fuimos encontrando pasos no excesivamente complicados entre la vegetación hasta llegar a una zona más despejada de dolinas, sobre los 950 m de altura, donde encontramos un precioso lagunillo cubierto de florecillas blancas. Estos lagunillos son llamados “perezosos”por estas sierras gaditanas .

8 Lagunillo

Fuimos siguiendo en dirección sur una hilera de estas pequeñas dolinas donde en la mayoría ya no quedaba agua, hasta que nos dimos cuenta que nos estábamos dejando a un lado la cumbre principal del Labradillo. Lo malo es que orientarse por aquella maraña de vegetación era muy difícil, y es que una vez que te metes en el bosque pierdes toda referencia.

Subimos a unas rocas para ver algo y orientarnos, nos habíamos desviado algo al este, estábamos en una de las cumbres más orientales del Labradillo; al norte vimos Sierra Margarita asomando por detrás de Loma Becerra.

10 Sierra Margarita

A nuestra derecha (E) teníamos los cerros del Hinojar  y el Pilar (semitapado), detrás el Cornicabra. Más al fondo, a la izquierda del Cornicabra, se veían asomar las siluetas del Lagarín y Las Grajas; pero el día no estaba hoy para contemplar paisajes, las nubes empezaban a cubrirlo todo.

Como ya vimos que teníamos que seguir un poco más al oeste, bajamos de las rocas y de nuevo fuimos engullidos por la espesa vegetación donde encontramos algunos pinsapos.

Otra vez en la “selva”, nos íbamos orientando gracias a la experiencia de la coordinadora más veterana, que ya ha subido cuatro veces al Labradillo (aunque dice que nunca consigue ir por el mismo camino) y, también, con la ayuda del GPS de otra compañera.

13 Otra vez a la selva

Y por fin, cuando llegamos al extremo occidental, pudimos subir medio trepando por unas rocas hacia la cumbre principal del Labradillo (1.097 m). Tres horas y cuarenta minutos nos había llevado la ascensión.

En la cumbre vimos que las nubes iban bajando rápidamente dejándonos sin vistas, una pena, porque éste es un mirador priviligiado sobre las sierras del parque y sobre muchos pueblos, como Benamahoma, El Bosque, Prado del Rey… Tampoco faltaban los buitres leonados haciendo sus planeos.

Así que nos hicimos la foto de grupo y nos comimos rápidamente los bocadillos para bajar antes de que lloviera y nos hiciera todavía más complicado el descenso.

18 Foto de grupo en la cumbre

Cerca de las dos y media de la tarde, con la visibilidad ya muy reducida, emprendimos la bajada “a saco” por la escarpada cara sur del Labradillo directos al Cortijo de Valdihuelo y el pueblo de Benamahoma. Para mi fue la parte más dura de la ruta.

19 Bajada a saco hacia Benamahoma

La empinada y enmarañada ladera fue poniendo a prueba nuestras piernas y raro fue el que se escapó de pegar un culazo. Poco a poco fuimos bajando metros y metros hasta que llegamos a una zona muy escarpada y con muchos arbustos espinosos, allí hicimos un pequeño rodeo hacia el oeste para encontrar una zona de paso más favorable. Este rodeo nos llevó hasta una alambrada que remontamos hacia el este hasta encontrar un agujero que nos permitió cruzar al otro lado, ya cerca del Cortijo de Valdihuelo.

Una hora y tres cuartos empleamos en esta bajada desde la cumbre al cortijo. Una vez allí descansamos un rato y nos relajamos, porque lo más duro estaba hecho.

El Cortijo de Valdihuelo se ve que fue un cortijo importante dedicado a la cría de reses bravas. Hoy es una ruina invadida por los animales. Estando allí empezó a lloviznar, afortunadamente ya solo nos quedaba bajar una pista hasta Benamahoma.

Un poco más abajo del cortijo nos encontramos con las ruinas de un tentadero invadido por la vegetación y rodeado de los comederos y abrevaderos de las reses que se criaban por aquí en otros tiempos.

En unos pocos minutos llegamos a la altura de unas antenas de Tv sobre el pueblo de Benamahoma, sólo quedaba bajar una cuesta y atravesar el río Majaceite.

26 Últimos metros hasta Benamahoma

Poco antes de cruzar el río nos reagrupamos (que ya íbamos bastante relajados) junto a un gran quejigo hueco, y nos fuimos a buscar un bar donde poder celebrar el éxito de esta bonita y dura ruta. Una ruta que se sale de lo corriente por las circunstancias antes comentadas y en la que nosotros empleamos siete horas con paradas en 12,5 km y con un desnivel de 800 m.

Todavía hubo alguno que propuso bajar a El Bosque por el río Majaceite, pero como lloviznaba y no había un criterio unánime, quedamos en hacer lo previsto al comienzo, los conductores bajaron por el otro coche y a casita después de la merienda.