SUBIDA AL CHAMIZO

CLUB DE SENDERISMO “SEÑAL Y CAMINO” – DOS HERMANAS (SEVILLA)
CUMBRE DEL CHAMIZO (20-12-08)
Por Juan Ángel Vidal Buitrago
A las ocho de la mañana, en la parada de los bomberos de Dos Hermanas, seis miembros del club se disponen a partir con rumbo a la localidad malagueña de Villanueva del Rosario. El día se presenta despejado y la temperatura es baja, en torno a los 8ºC. Tomamos la A-92 dirección Málaga. El desayuno la hacemos en “El Polvorón”, en Estepa. A la altura de Colmenar nos desviamos por la A-92M. Poco después tomamos la A-7203 que nos lleva directamente hasta esta blanca población. Y todo, para disfrutar de esta hermosa zona formada principalmente por calizas del Jurásico, en el punto más alto, El Chamizo (1.641 m.a.), ponemos el punto de mira hoy, cumbre a la que algunos montañeros llaman “El Lucero” malagueño.
El Chamizo se encuentra en la axarqueña Sierra de Camarolos, que forma parte del arco calizo que divide en dos a la provincia de Málaga, que junto con las Sierras de Jobo y San Jorge, pertenecientes a la Dorsal Bética, comparten las comarcas de Antequera y la Axarquía.

A las ocho de la mañana, en la parada de los bomberos de Dos Hermanas, seis miembros del club se disponen a partir con rumbo a la localidad malagueña de Villanueva del Rosario. El día se presenta despejado y la temperatura es baja, en torno a los 8ºC. Tomamos la A-92 dirección Málaga. El desayuno la hacemos en “El Polvorón”, en Estepa. A la altura de Colmenar nos desviamos por la A-92M. Poco después tomamos la A-7203 que nos lleva directamente hasta esta blanca población. Y todo, para disfrutar de esta hermosa zona formada principalmente por calizas del Jurásico, en el punto más alto, El Chamizo (1.641 m.a.), ponemos el punto de mira hoy, cumbre a la que algunos montañeros llaman “El Lucero” malagueño.El Chamizo se encuentra en la axarqueña Sierra de Camarolos, que forma parte del arco calizo que divide en dos a la provincia de Málaga, que junto con las Sierras de Jobo y San Jorge, pertenecientes a la Dorsal Bética, comparten las comarcas de Antequera y la Axarquía.Llegamos al pueblo de Villanueva del Rosario, atravesamos el núcleo urbano con dirección a la Ermita de la Virgen del Rosario, donde se encuentra el mirador del Hondonero. Continuamos por la pista hasta la Dehesa de Hondonero (970 m.a.), donde buscamos un sitio adecuado donde aparcar los coches y equiparnos. Indicar que cerca de este lugar parte un carril que, atravesando la Sierra, lleva a los pueblos de Alfarnate y Alfarnatejo.
La Dehesa de Hondonero estuvo formada en el pasado por bosque mediterráneo. En la actualidad está constituida principalmente por pino carrasco de repoblación y un sotobosque bastante reducido formado por matorral mediterráneo con especies como la aulaga, cornicabra o espino negro, gran variedad de herbáceas y acompañados también con algunas especies aisladas de quejigos y encinas repartidas por sus laderas, siendo además un buen lugar para los amantes de las setas.

Una vez estiradas las piernas y cargadas las espaldas, empezamos nuestro camino por una pista en buen estado con suave pendiente ascendente. El día es fresco y el sol brilla sobre nuestro objetivo. Tras las lluvias y nevadas de la semana pasada la atmósfera está muy limpia, lo que nos permitirá disfrutar ampliamente de los paisajes que en breve comenzaremos a divisar.

Una media hora después del inicio de la ruta, y no sin “trochar” en un par de ocasiones, llegamos a una verde explanada (1.205 m.a.), lugar donde hacemos una breve parada para saborear las impresionantes panorámicas de estas sierras que se unen con las Sierras de Villanueva del Trabuco, San Jorge y Sierra Gorda.
Hasta ahora la subida ha sido por pista y con una suave pendiente. Hacia adelante observamos la magnitud del desnivel que tenemos que afrontar. También observamos que el paso por donde tenemos que subir tiene bastante nieve, debido a la orientación norte que posee y por tanto al poco sol que ha recibido desde las nevadas de la semana pasada.
Tras la breve pausa comenzamos la ascensión. El inicio lo hacemos por un camino carretero. La presencia de nieve es abundante y en el camino hay bastantes placas de hielo, por lo que hay que subir con sumo cuidado, apoyándonos en piedras, raíces, hierbas, etc.. para evitar resbalar. Tras algún que otro resbalón, llegamos a una alambrada metálica con postes de madera. Ésta será nuestra guía para la fuerte ascensión que se nos avecina.

A partir de aquí el camino desaparece, el sendero se hace prácticamente inexistente, más aún por la presencia de mucha nieve. A más de uno le hubiera gustado tener un par de crampones en su mochila. La subida hay que hacerla un poco por libre, siempre a la izquierda de la alambrada. La pendiente en este tramo es elevada y tenemos que usar con destreza nuestros bastones, manos y piernas para salvar tanto desnivel sin perder el equilibrio. En algunas ocasiones incluso tenemos que echar mano a la alambrada como asidero para ayudarnos en la ascensión. Este tramo hay que hacerlo con mucho cuidado, ya que la presencia de hielo y nieve podrían ocasionar un trágico resbalón.
Una vez que hemos superado el tramo de la alambrada, la atravesamos y nos desviamos hacia la derecha, ya en dirección a la cumbre. Continuamos la ascensión entre piedras y matorrales, siempre sobre nieve. Pasamos por un coladero entre dos grandes masas rocosas siguiendo el rastro de los hitos en el suelo. Hacemos una nueva pausa para recuperar el aliento antes de afrontar la última subida. Desde este punto las vistas son maravillosas. Nuestras retinas están captando unas imágenes difíciles de olvidar.
Continuamos el ascenso dirigiéndonos hacia un paso natural en la cresta de la sierra, a la izquierda del Chamizo. Una vez alcanzada la cresta podemos contemplar por primera vez el paisaje al otro lado de la montaña. La pared vertical que tenemos a nuestros pies es de órdago.
A partir de ahora hay que ir “campo a través” por la crestería. Son apenas 150 metros. El sol ha derretido la nieve. Las rocas tienen buena adherencia y el camino hacia el Chamizo es casi un juego de niños al lado de lo que ya hemos pasado. La crestería forma una especie de balcón para contemplar el paisaje que se regala como premio al esfuerzo realizado.

A las 13:30 hacemos cumbre sin ningún percance. En total la ascensión nos ha llevado unas dos horas. Nos hacemos las fotos de rigor, firmamos en el buzón existente y nos comemos el bocata.
Desde la cumbre se aprecia la Sierra del Torcal y la Sierra Chimenea, con su pico El Camorro. También divisamos la Maroma, el pantano de la Viñuela, la vega de Antequera, los Montes de Málaga, Alfarnate, Alfarnatejo, Río Gordo, Colmenar, Casabermeja, Vélez-Málaga y por supuesto la impresionante Sierra Nevada, completamente cubierta de nieve.
Sobre las dos de la tarde comenzamos el descenso por “la canal” con dirección a la alambrada. En este tramo las rocas se tornan literalmente en cortantes, colocadas como afilados y grandes cuchillos, acompañadas de algunas plantas que tapan profundos agujeros a modo de trampas, más aún por la presencia de nieve. Todo equilibrio era poco para salvar esta zona, realizando algún que otro destrepe dificultoso.
Una vez en la alambrada, y en vista de la peligrosidad del tramo y de la temprana hora, el coordinador del grupo decide evitar bajar por esta zona. Todos estábamos de acuerdo en alargar un poco la ruta de regreso para explorar un poco más esta sierra. Por tanto, en vez de bajar por la zona de la alambrada, subimos hacia un paso natural existente un poco más arriba. Una vez en el paso, las vistas eran fantásticas. Un pequeño valle completamente nevado al ser estrecho y no recibir apenas luz directa del sol.
Bajamos por este valle abriéndonos paso sobre la nieve “campo a través” por la mejor zona que nuestro juicio podía elegir. Tras media hora de bajada giramos a la izquierda para bordear la roca y comenzar la subida, esta vez siguiendo un sendero marcado en el que, aunque había presencia de nieve, lo más abundante era el barro. Una vez arriba solo nos quedaba hacer un gran descenso “campo a través” entre rocas hasta alcanzar el camino carretero que nos llevaría de vuelta a los coches. La presencia de un par de cabras monteses en la cresta parecía despedirnos hasta otra ocasión.

Distancia Altura mín. Altura máx. Asc.Acumulado Des.Acumulado Pendiente máx. Pendiente mín.
9.6 kms 982 m 1620 m 790 m 790 m 54.1 % - 40.4 %

 

 

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