Corteconcepción en la bruma

Este domingo 21 se anunciaba lluvioso, nos habían asustado los partes meteorológicos, pero decidimos abusar de nuestro optimismo y once de nosotros partimos para Aracena. Después de la “amable” atención del camarero en la venta “de los ciervos” de Valdeflores seguimos en dirección hacia nuestra localidad de destino.

En el momento de iniciar nuestro camino cayeron unas gotas y ya comenzamos a asustarnos ¿Nos caerá el temporal que nos han venido anunciando? Pero rápidamente fue disipándose. Seguimos nuestro camino bordeando ricas huertas con higueras, membrilleros, campos de maíz, chumberas, tomateras… Un pequeño perro de agua se nos pegó y no nos dejaba. Movía su cola amigablemente, pero seguro que tendría parásitos nada agradables. Le dijimos adiós con cierta pena porque parecía agradecido.

Cruzamos el Arroyo de la Fuente del Rey y así abandonamos la pista por donde habíamos venido hasta ahora. Entramos en una estrecha senda que se interna por una zona muy cerrada llena de moras de zarza. Las probamos y están riquísimas. El cielo se va oscureciendo ¿Nos libraremos del chaparrón? Qui lo sá. Abandonamos la zona cerrada de vegetación y en un cruce nos dicen unos azulejos que estamos cerca de Corteconcepción. Pero en este momento comienzan a caer grandes goterones. Nos ponemos algunas prendas encima y seguimos nuestro camino. La lluvia es ya un fuerte chaparrón que no cesa. Cae agua por todas partes. Formamos un grupo que se difumina en la manta de agua que está cayendo. Así entramos en Corteconcepción, por una calle donde los desagues de los tejados dejan caer fuertes chorros por encima de nosotros. Tratamos de evitarlos. LLegamos a la Plaza Alta. La gente de un bar nos mira y nos invita a entrar. Durante unos momentos estamos con ellos, pero como cesa de llover nos vamos en dirección a la iglesia. Vemos una hermosa vista de los cerros cercanos. Bajamos a los lavaderos y nos dirigimos hacia el cerro de La Crucecita, mientras ha dejado completamente de llover y los montes exhalan pequeñas nubes.

“¿Hay que subir todo este monte?” alguien pregunta.” “Pues sí, hay que subirlo”. “Pero esto es ya de montañeros” Desde el cerro, entre la bruma se ve el pantano de Aracena. ¿Y Corteconcepción? También está entre la bruma, alejado, difuminado, pero no olvidado. Bajamos por la zona recreativa “Qué buen sitio para hacer la comida de aniversario” Huele a sierra mojada: jara, eucalipto, tomillo, y moras muchas moras.Cerro de La Crucecita

Atravesamos Corteconcepción otra vez. La gente nos saluda, somos la atracción del día. ¿Salimos o no salimos del pueblo? Le echamos valor sabiendo que nos puede caer una tormenta fuera, sin cobijo, pero hay que seguir con el camino por esta húmeda y feraz sierra.  Comenzamos a subir un puerto larguísimo, muy estrecho, entre ramas de todas clases. “Esto es muérdago, la pareja que se besa debajo en Navidad será feliz todo el año” “¿Sólo un año?” “Bueno, si se besa otra vez en la Navidad siguiente será otro año”.

LLegamos al final del puerto mojados por el sudor y el roce con las ramas. “A partir de aquí todo es llano y ancho”, dice el coordinador. Y así es. El camino es ancho y desemboca en una pista. Los marranos acuden a saludarnos cuando pasamos cerca de sus cercas. En una balsa hay una garza. ¿Qué hará aquí una garza”. Pasamos junto a una casa. Tiene una lápida “Joseph Thompson at home 1988-1997″ ¿Qué querrá decir? Nos quedamos con la duda.

“Ya sólo queda 1,5 kms para Aracena” nos dice el coordinador y vamos contento, parece que nos vamos a librar de otro chaparrón. Jesús canta canciones de los años 50, del Duo Dinámico, de Celentano. Otros le acompañan: son “Los senderistas dinámicos”. Comemos moras otra vez ¡Qué ricas! Hay racimos enteros. Ya se ve Aracena. El tiempo incluso se aclara.

Decidimos comernos el bocadillo junto a la iglesia que está pegada al castillo, en la cima del cerro que está en el centro de Aracena. Unos suben a pie, y otro en coche. Buen paisaje, buena comida y buenos amigos. Ya sólo queda el camino hacia Sevilla.

Hemos salido indemnes de la lluvia, y Betis y Sevilla han empatado. Paz y contento para todos.

Caminante

1 comentario sobre “Corteconcepción en la bruma”

  1. cervero dijo:

    Un buen sendero para desentumecer los musculos tras el paron veraniego, me gustó hasta la mojada del chaparron.
    Ese olor que nos dejó en nuestras fosas nasales y en nuestro recuerdo a jara, eucalipto, romero, etc. en nua palabra a monte, a monte cercano, ese olor lo recordaremos durante bastante tiempo, asi como la compañia de nuestros amigos, cantando el uno, dando alaridos otros.
    ¡¡Hay que repetirlo!!.
    Lo que menos me gustó fue el empate de mi equipo contra los del final de la palmera, pero que se le va a hacer no todo se puede tener en esta vida a la vez.

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