Distancia a
recorrer: 6 kilómetros, ida y vuelta
Dificultad: Media
Horario aproximado: 4 horas y media, ida y vuelta
Desnivel: 669 metros
Meses apropiados para la ruta: desde Octubre hasta Mayo. No es conveniente
hacerla durante los meses de verano por el extremo calor.
Autor del
artículo: Alfonso Piñero
Comienza nuestra ruta en el aparcamiento
que está situado a la izquierda de la autonómica A-372 a un
kilómetro de Grazalema en dirección Benamahoma, junto al camping Tajo-Rodillo
(900 metros)
I parte
Inmediatamente ascendemos en dirección suroeste por
un camino de grandes piedras que está limitado por una alambrada de un redil.
Entramos en un pequeño pinar y a continuación entramos por una zona de
árboles esparcidos, arbustos y algunas rocas. A partir de este momento
simplemente hay que seguir por esta dirección, siempre suroeste. El majestuoso
Peñón Grande quedará a nuestra derecha. Incluso podremos observar algunos
escaladores haciendo prácticas en él.
Pasada una media hora de paso normal, la vegetación
comenzará a desaparecer, y todo estará cubierto de rocas aunque el camino
seguirá estando claro. En un momento llegaremos a la parte más alta del
camino. (1100 m.) Frente a nosotros aparecerán , al sur, las dos moles casi simétricas
del Simancón y el Reloj. (Algunos pícaros las llaman "las dos tetas").
Al norte se habrá perdido la vista de Grazalema y aparecerán algunos pueblos
en la lejanía como Montecorto.
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A partir de este momento comenzamos a bajar, primero
llegaremos al Llano del Endrinal, que se utilizó en otra época para sembrar
cereales. Nos encontraremos un pinar de repoblación donde posiblemente
encontraremos caballos o ganado vacuno paciendo. Lo rodearemos siguiendo un muro
medio derribado, unas veces por su derecha, otras por su izquierda. Finalmente
llegaremos a un segundo y pequeño llano.
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II parte. Senda a través del pinar
En este momento deberemos cambiar de dirección. Si hasta
ahora hemos venido en dirección suroeste, ahora deberemos tomar dirección
claramente sur. El camino que sigue en dirección suroeste va en dirección
hacia el Puerto de las Presillas, pero éste es otra ruta que comentaremos en
otro apartado.
El camino escogido, primero se adentrará entre arbustos y
luego entrará en un pinar. En este punto sólo cabe seguir la senda marcada,
nunca salirse de ella. Siempre estaremos ascendiendo. Aproximadamente, a la
media hora de ascenso, más o menos, los pinos y los arbustos comenzarán
a desaparecer. Todo nuestro alrededor estará cubierto de piedras. Algunos
minutos más tarde habremos llegado a la meseta del Simancón el cuál veremos
inmediatamente al frente a nuestra izquierda.
III parte.
Ascenso a la cumbre
A partir de este momento que
avistamos la inmensa mole del Simancón existen dos posibilidades para su
ascensión. La primera es atacarlo directamente. La dificultad estriba en que
toda la ladera está formada por roca caliza con grandes hendiduras y formando
grandes cuchillas por lo que hay que andar con cuidado para no tener un
percance. Al poco de media hora llegaremos a la cúspide.
La segunda forma es continuar la senda que traíamos en
dirección suroeste. Siempre buscaremos algún camino de cabras que nos permita
ir subiendo. Poco a poco iremos remontando la ladera hasta que lleguemos al
final. Cuando las pequeñas sendas se nos acaben porque aparece el Simancón en
su parte suroeste cortado, entonces giraremos hacia el lado contrario y
ascendermos los 30 y pocos metros que nos quedan hasta la cumbre. Entonces
veremos los paisajes al sur: los Llanos del Republicano y los montes de Líbar.
IV parte.
Visita al Reloj
Una vez en la cumbre (1.569 m.)y después de haber
admirado el paisaje, bajaremos por las rocas que nos llevan al Reloj que es la
cima con el pilar que está al sur del Simancón. En este punto habrá que
extremar el cuidado. Una vez llegados a la parte más baja habrá que andar
manteniendo el equilibrio otra vez por cuchillas de roca hasta que trepando
lleguemos a la cima del Reloj (1.535 m). Curiosamente, siendo el Simancón una
cima superior no tiene pilar geodésico. Desde esta cima podremos admirar aún
mejor los paisajes al sur del macizo.
La vuelta
La vuelta se puede hacer
por el mismo camino de ida extremando el cuidado al bajar por las rocas de las
laderas de ambos montes.
Alfonso Piñero